lunes, 29 de junio de 2015

LAS ERRES OLVIDADAS (Reutilizar, la segunda R)

Hoy no voy a presentaros ninguna manualidad ni truco. Desde que empecé este blog, no me he tomado un hueco para explicar que hago aquí ni por qué considero que esto es importante.

Tengo que reconocer que siempre me ha gustado trastear cosas y que, por poner un símil en el imaginaro, era ese niño que desarmaba un radiocassete para ver como era por dentro y luego le costaba sudor y sangre volver a montarlo. Por cierto, ahora me cuesta mucho más que entonces desmontar un aparato moderno, ya que los diseñan para que sea difícil la autoreparación.


Vivimos una época muy interesante, en la que el ser humano revela todo su potencial para crear... y también para destruir. Esto está sucediendo de manera simultánea, ya que es nuestra capacidad de crear la que está destruyendo el planeta y sus formas de vida. No por nada, estamos viviendo un hecho escalofriante que deja marca a nivel de millones de años de escala, porque estamos provocando la sexta gran extinción del planeta, y es la primera causada por una especie animal, nosotros. Hemos llegado al punto de merecernos una era geológica propia, el Antropoceno, y eso, teniendo menos de un millón de años como especie, que a nivel geológico es un lapso muy pequeño.

En realidad, lo que nos está pasando es lo más natural del mundo. Todas las especies de este planeta, incluida la nuestra, tienden al equilibrio, de tal manera que la población se nivela en un punto tal en el que pueden conseguir los alimentos justos para mantener estable su población mientras nada cambie. 

Pongamos como ejemplo una cadena típica de la biosfera, con un carnívoro que se come a un hervíboro que come vegetales que se nutren del sol,la tierra y la lluvia. Si existen pocos carnívoros, la población de hervíboros tiende a subir, pero por un lado, los hervíboros tenderán a acabar con toda la vegetación, por lo que muchos morirán de hambre. Otra opción es que los carnívoros, al haber mayor número de hervíboros, proliferen hasta que se regule de nuevo el número.

Bien, pues el ser humano, con toda su tecnología (precísamente) no ha sido capaz de comprender que está exáctamente bajo las mismas normas. Somos, básicamente, monos con metralletas.

Imaginaos a carnívoros que pudieran cazar a sus presas SIEMPRE, que fueran el asesino perfecto. La historia acabaría mal para todos, y los primeros, los carnívoros.  Lo que sucedería sería que desaparecerían TODOS los hervíboros, posteriormente, todos los carnívoros, y con algo de suerte, las plantas no se ahogarían las unas a las otras ante un exceso de competencia mutua.

Pues eso es lo que hacemos, pero con la diferencia de que no nos limitamos a una especie. Arrasamos territorios enteros y destrozamos o consumimos los árboles, las plantas, los animales y hasta los minerales del suelo, sin ningún control.

Quizás el ser humano no sea tan inteligente cuando sigue sin ser capaz de autorregularse.


Sin embargo, como con todas las especies, el ser humano tenderá al equilibrio. No es una cuestión de si llegaremos, LO HAREMOS. La cuestión es... como llegaremos.

El escenario natural es sencillo de imaginar. Arrasamos el planeta hasta que queden unas migajas, los siete mil millones largos de habitantes del mundo se matan entre ellos por los pocos recursos que quedan, mueren los seis mil millones de habitantes que podrían sobrar y el resto empieza el ciclo de nuevo. Si no han aprendido del error, en cuando el planeta se recupere un poco del destrozo, comenzaría el ciclo de nuevo.

El otro escenario es en el que la especie humana hace gala del cerebro que la evolución le ha dado y plantea una política global para frenar esto, pero aquí hay de nuevo dos posibilidades.

La primera es terrorífica, y consiste en la aniquilación promovida de unos cuantos humanos con poder, que por miedo a perder su status y privilegios, provocan una epidemia, una guerra o una hambruna artificial (catástrofe en general) que destruya toda la población que consideran sobrante. Otras alternativas a estos escenarios, quizás menos drásticas, sería la esterilización o la disminución artificial de las tasas de fertilidad mediante técnicas ocultas a la sociedad, por ejemplo, empeorando la calidad de ciertos alimentos. También pueden considerar disminuir la esperanza de vida, como ya ha dejado caer Cristine Lagarde del FMI, al afirmar que el problema de las pensiones es que la gente vive mucho.

La segunda opción es la más improbable de todas, pero es la única que no supone una catástrofe. La segunda opción consiste en que todos los paises, pensando en sus habitantes, planteen una política de acción global de decrecimiento económico y poblacional basado en la redistribución de recursos, la eficiencia de uso, la creación de ciclos productivos circulares, la educación, la promoción de familias pequeñas, asegurar el control de su propia reproducción a los ciudadanos...


Puede que muchos lo hayais visto, pero os dejo dos documentales que abordan el problema y que, de seguro, os resultarán esclarecedores.

El primero se llama "Aritmética, población y energía" y, explicado en un lenguaje muy sencillo y entendible, nos da toda una clase de matemáticas que desarma el crecimiento sostenible que, a veces, nos venden por los medios.


El segundo se llama "Comprar, tirar, comprar" y fue creado, increiblemente, por TVE. Habla sobre la historia de la obsolescencia programada, la cual es el origen de la sociedad de consumo actual y es la responsable directa del destrozo del planeta, ya que busca ser lo más ineficiente posible para vender más productos.







Esto último, la obsolescencia programada, es una de las razones por las que hacer esto.

Si os fijais, en los medios hablan todo el día del reciclaje - Recicla el vidrio y salvarás el planeta!! - es el mensaje más escuchado acerca del ecologismo. Curiosamente, el vidrio es arena cristalizada y es relatívamente poco contaminante, pero cuesta mucha energía extraer y purificar material para hacerlo nuevo.

El reciclaje es solo un elemento más de la consigna original de las tres erres "Reduce, Reutiliza, Recicla" (Por eso esta entrada se llama "Reutilizar, la segunda R") y el reciclaje, aunque es importante, es el último paso que se da cuando ya se han agotado todos los demás, pero ¿Porqué no se promueven?

No se promueven porque los dos primeros suponen un perjuicio económico a las grandes empresas (evidentemente, al consumidor le viene genial aplicarlas). 

Por un lado, reducir se refiere a reducir el consumo, no comprando nada que no necesites, que es lo que de toda la vida se conoce como AHORRAR. Ninguna empresa quiere que ahorres, ya que el dinero en tu bolsillo es dinero fuera del de ellos. Además, si te endeudas para comprar, tus deudas te hacen más dependiente del dinero, lo cual te hace un trabajador más sumiso.

Por el otro lado, reutilizar se refiere a no descartar un bien de consumo cuando acaba su vida útil "oficial". Hablamos de reparar algo cuando se rompe o de reutilizar sus componentes para fabricar otras cosas, quizás con otra utilidad diferente a la planteada en un principio. Reutilizar significa decirle NO a la obsolescencia programada, alargando la vida de un producto más allá de lo que el fabricante nos quiere imponer.

 Y aquí es donde entro yo, con mi humilde blog, que actualizo cuando puedo, para ir decribiendo mis proyectos e inventos que, la mayoría de las veces, fabrico reutilizando material que acabaría desechado en la basura.

En mis proyectos, generalmente, procuro usar la menor cantidad de material adquirido por via comercial, y en la mayoría de ocasiones proviene de mi propia basura. En otras, puede prodecer de material que la gente tira a los contenedores o incluso a puntos límpios, que a pesar de reciclar (en teoría) los desechos, obvian la segunda parte. La recuperación de productos de puntos limpios debería ser otra opción a considerar para reciclar o reutilizar, ya que gracias a ello, he podido disponer de ordenador, equipos de música, bicicletas, material y muchas cosas más, complétamente gratis y dándoles una segunda vida. Como desventaja, tengo que decir que ese aspecto está "legalmente" atado, ya que es ilegal acceder a un punto limpio para recuperar material por considerarse propiedad privada. Curiosamente, he visto a la propia policía local que anteriormente me ha llegado a sacar del punto limpio, dentro de el, rebuscando en los contenedores algo que les pudiera aprovechar.



Cualquiera de los puntos de las tres erres es necesario y vital, sin embargo, el primero consiste en pensar dos veces cada compra antes de realizarla, y el tercero en identificar el color del contenedor adecuado para cada materia. Es en la segunda R donde existe todo un trabajo técnico complétamente diferente, que va desde las reparaciones a la fabricación de objetos complétamente nuevos, y es por eso que es necesario crear y publicar, cuanta más información mejor, acerca de esto.

Los beneficios, sin embargo, abarcan mucho más que el reciclaje. El primero de todos es el orgullo personal y la sensación de superación al haberse enfrentado a un problema y resolverlo. El segundo es, como no, el importante ahorro económico que supone. El tercero es que, especialmente cuando construyes algo, puedes disponer de bienes que no podrías adquirir si tuvieras que comprarlos o que no compensarían el gasto pero te resultarían útiles. El cuarto es la increible cantidad de experiencia y conocimientos que adquieres acerca del comportamiento de los materiales, habilidades manuales, cómo funcionan ciertas cosas, etc...

Por todo esto, espero que sigáis disfrutando de este blog. El material de este blog está prácticamente por entero creado por mi e intento, dentro de lo posible, crear proyectos que no se hayan visto antes y, si ya existen, darles otro enfoque (en la red es prácticamente imposible hacer algo que no se haya visto antes, pero con esfuerzo, algo sale). Recordad que si os gusta el blog, la mejor manera de agradecerlo es compartir el enlace, comentar y, en definitiva, interactuar de alguna manera con el.

Un saludo, y hasta la próxima entrada!!



 








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